TAMBERI, JORDAN Y APRENDIZAJE.

No somos los mismos después de cada suceso o de cada experiencia que nos toca vivir. Tampoco cuando se disputa un campeonato de Europa de atletismo.

Podríamos afirmar esto y, hasta cierto punto, es un realidad contrastada. Nuestro entorno está en continuo cambio por lo que el cerebro necesita flexibilidad para adaptarse con éxito a él.

Si una multitud corea tu nombre, el cerebro lo procesa. O te excita lanzándote a por los metales o de ablanda y te tuerces el tobillo. Pasó ayer por la noche.

El cerebro cambia también en la medida que lo hace el medio. Nuestro comportamiento y nuestras experiencias modelan el cerebro como lo haría un escultor o un aficionado.

Todos estos cambios son, de algún modo, aprendizajes. Realmente, no hay aprendizaje sin experiencia.

En neurociencia, aprender tiene un sentido muy amplio: puede ser llevar a cabo un comportamiento nuevo, adquirir una expresión en otro idioma, una habilidad o dejar de hacer algo. También puede ser realizar una prueba de salto en atletismo, pisar la línea, rectificar la técnica de carrera y no pisar la línea en el próximo salto. Puro aprendizaje.

El aprendizaje aporta flexibilidad a la conducta y ofrece al individuo la posibilidad de encontrar soluciones a los problemas y superar retos. Nos convierte en seres más capaces, más inteligentes, mejor adaptados. Nos puede convertir en campeones de Europa.

Pero, ¿Qué podemos hacer nosotros para mejorar activamente la capacidad de aprender? Varias son las maneras de hacerlo pero destaco algunas de bajo coste y fácil accesibilidad.

  1. SUEÑO. Se ha estudiado la utilidad del sueño como herramienta útil para reforzar lo aprendido el día anterior. Entrenamiento y descanso.
  2. ATENCIÓN. Tiempo dedicado a la tarea mediante la concentración plena. Debemos evitar la doble tarea para aprender. Flow.
  3. CAFEÍNA. Mejora la capacidad de atención y alerta activando los neurotransmisores excitadores que atenúan la sensación de fatiga y mantiene despierto. y en alerta.
  4. CREATINA. Aumenta la energía celular disponible, potencia la actividad mitocondrial y estimula la regeneración de AMPc ( monofosfato de adenosina cíclico) principal fuente de energía de las neuronas.
  5. REPETICIÓN. Así se adquiere la capacidad de aprender las destrezas y habilidades humanas. Una vez, otra y otra. Cuantas más repeticiones mejor manejo de la habilidad. Saltar, saltar y volver a saltar.

Ayer, Tamberi y Jordan Díaz, se proclamaron campeones de Europa de salto de altura y triple salto respectivamente.

El primero sufrió para pasar los 2,26, lo consiguió en el tercer intento. El Italiano, una vez superó la barrera de los 2,26 encadenó 2,31, 2,34 y 2,37 con algunos algunos errores pero en un estado de «flow» maravilloso.

Por su parte, Jordan, hizo su mejor salto en el quinto intento. El español, parecía que cada repetición le señalaba el camino a realizar uno mejor. Repetición, aprendizaje, éxito.

Se dejó uno, ya tenía el oro en el bolsillo. Apuesto que hubiera estado cerca de su anterior y mejor marca.

Aprender, es ganar.


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